viernes, 19 de noviembre de 2010



Los dos caminaban juntos aparentemente de forma tranquila, pero Nini estaba nerviosa, asustada y algo alterada por lo que había acabado de pasar, y por lo que Bill le había dicho… al parecer respiraba con dificultad…
Cuando llegaron a Tiergarten lo único en lo que ella pensaba era en los labios de Bill… así que para tratar de despejar su mente le pidió el favor a Bill, luego de que se habían sentado en el césped, de que le trajera un helado. Él solo sonrió, levantándose en dirección a un puesto de helados.
Pensar en otras cosas… que difícil se lo estaba poniendo!!!
Al lado del puesto de helados había una niña pequeña con dos perros San Bernardo, cuando él se dio cuenta, se acuclilló al lado de ellos y empezó a acariciarlos. ! Sonreía como un niño en una dulcería! Mientras lo hacía hablaba dulcemente con la chiquilla, la parecía sentirse algo atraída hacía su sonrisa. Se levantó recibió dos helados, y se dirigió caminando de vuelta hacia ella.
¿Por qué tenía que verse de esa forma todo el tiempo? ¿Por qué su mirada siempre reflejaba esa ternura y amabilidad irresistibles? ¿Por qué cada vez que la miraba ella sentía que pudiera ver cada cosa que pasara por su mente? Todo se sentía más, y tenía más color desde que él demostró interés por Nini.
Bill: Hola, ten…*Le da el helado*
Nini: Gracias ^^
Ella estaba pensando seriamente en rendirse en ese mismo instante, ya sabía que fuere por la razón que fuere, había estado siempre enamorada de él.
Tomó un poco de helado, y aún con este en los labios le dio un beso en la mejilla. El sólo se quedó allí algo perplejo mirando hacia el frente, pero luego de que reaccionó giró su rostro para convertirlo en beso real. Ella lo abrazó y ambos se tendieron en el césped aún besándose. Los niños del parque empezaron a reír, al ver que seguían moviéndose y se dirigían a una laguna cercana. Cuando se dieron cuenta ya era tarde, y quedaron empapados de agua…
Salieron de la laguna tomados de la mano riéndose de lo que acababa de pasar.